Dardos que enamoran en el mundo del caracol

Ya sabemos que cupido pasó por nuestros corazones hace más de un mes pero os hacemos una nueva entrada en nuestro blog para que vayáis conociendo algo más de este maravilloso mundo de la helicicultura.

De todos es sabido la lentitud de los caracoles y de su inofensiva apariencia aunque está constatada de la existencia de especies que no son tan inofensivas, pero no es el tema que nos conlleva hoy. Lo que queremos contarte en la entrada de hoy es a la particularidad de los caracoles a la hora de su vida amorosa y su reproducción en tierra.

¿Sabías que en el cortejo amoroso de estos moluscos gasterópodos impera la agresividad frente a lo que podemos pensar más de uno de que se trata de un ritual romántico?. Su reproducción es un tanto dolorosa ya que poseen un órgano sexual parecido a un pincho de carbonato cálcico el cual lanza antes de la cópula. El acto sexual suele realizarse durante la noche y éste suele durar unas 12 horas en el cual se penetran mutuamente. Se sabe que los caracoles alcanzados por estos dardos su fertilidad es menor después y el periodo y el periodo de supervivencia también se reduce. Al ser hermafroditas y poseer órganos sexuales masculinos y femeninos, ambos pueden recibir el dardo. Una vez fecundados los óvulos tardan unos 15 días en transformarse en huevos, los cuales son envueltos en una mucosa para evitar que se rompan. Al cabo de una semana empiezan a aparecer los pequeños caracoles. Los caracoles a lo largo del año suelen aparearse una media de 3 o 4 veces por lo que Cupido siempre tiene trabajo en este maravilloso mundo.

Esperemos que historias como éstas sirvan para alegrarnos el día en unos difíciles momentos que vivimos todos pero en Caracolsa seguimos trabajando para que nunca falte un delicioso plato de caracoles en tu mesa.

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